RECUPERADOS: ESPAÑA: 150.376 MUNDO: 2.571.797

ÚLTIMA ACTUALIZACIÓN: 31 MAY 2020 - 10:32 CEST

La gran ola espontánea para fabricar mascarillas

Contra el coronavirus, la respuesta de la sociedad española ha sido unánime. La solidaridad ha surgido desde todos los rincones de la geografía española como una gran ola altruista de ayuda para los más necesitados. El ejemplo más palpable ha sido la confección de mascarillas, un movimiento ciudadano espontáneo para fabricar en un tiempo récord miles de unidades que son repartidas a los que más lo necesitan. Es la cara amable de estos días, un auténtico batallón anónimo, voluntarios  que han reconducido su labor estos días para ponerse ‘manos a la obra’ para fabricarlas casi sin descanso.

Ponerse una mascarilla, como lavarse las manos, era una de las principales medidas de protección recomendadas por las autoridades sanitarias. Y el movimiento altruista fue inmediato: desde costureras, estudiantes, taxistas, policías, abogados, deportistas, monjas o simplemente ciudadanos anónimos que, permaneciendo en casa durante el periodo del Estado de Alarma, las fabrican con telas impermeables que tenían guardadas en su hogar. Son mascarillas no quirúrgicas pero útiles para no transmitir la enfermedad.

Todo ha sido cuestión de empeño. Rápidamente surgieron diferentes tutoriales en redes sociales y páginas web para fabricarlas de una manera sencilla pero a la vez útil.

Uno de estos ejemplos lo encontramos en las  Modistas Solidarias de Zaragoza, una plataforma donde se proporciona información sobre cómo fabricarlas, incluyendo las medidas exactas para su mejor funcionamiento, siempre teniendo claro que estas mascarillas caseras no evitan el contagio pero sí la transmisión de la enfermedad a los demás. La iniciativa comenzó a través de unas modistas junto al Hospital Clínico de la ciudad cuando fabricaron las primeras mascarillas con máquinas de coser, utilizando algodón, y se ha ido extendiendo por toda la provincia.

En Segovia, otra de las acciones ha partido de los voluntarios de la Asociación Contra el Cáncer (AECC), que se hicieron eco de la iniciativa de una empresa dedicada a fabricar uniformes y elementos de protección laboral. Con colaboradores de toda la provincia segoviana, ya han pasado de las 40.000 mascarillas, con un ‘ejército’ de 300 mujeres cosiendo desde casa.

Tampoco descansan las monjas, volcadas en cuerpo y alma en jornadas de mañana y tarde en el Convento de lasHermanas Carmelitas en Fuente de Cantos (Badajoz). Monjas de clausura que han cambiado la aguja y la tela de su taller, para realizar ropa para el clero, por mascarillas para el centro de mayores y el ocupacional para personas con discapacidad. Tal ha sido el éxito (fabrican unas 200 unidades al día) que el Ayuntamiento les ha pedido también –una vez cubiertas las necesidades- más unidades para distribuirlas para todos los trabajadores del pueblo que tienen contacto público con los vecinos. El teléfono del convento no para de sonar porque ya le piden unidades para toda España.

Miguel Esteller: “Uno de los mayores retos es encontrar tratamientos para ralentizar el alzhéimer”

https://www.youtube.com/watch?v=lgk44gXKrqg Juan Luis Cano conversa en esta ocasión con Miguel Esteller, un experto mundial en epigenética. Aunque...

Musicales para disfrutar en casa

A pesar de que el sector cultural comienza a reactivarse poco a poco con las nuevas fases de la desescalada en la...

Stop al coronavirus en las células

Un equipo de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) lidera un proyecto para desarrollar fármacos antivirales que impidan el transporte...

Diez imágenes para la historia

ACCIONA y PHotoESPAÑA han elegido las diez imágenes ganadoras del certamen #PHEdesdemibalcón, una iniciativa que ha recibido en dos meses, a través...